Manifiesto 2016

foto-dia-mundial-salud-mental

El 10 de Octubre es el día mundial de la salud mental, por lo cual todos estamos de acuerdo y lo celebramos, pero queremos recordaros que no solo en este día se tiene la enfermedad mental. Por todo ello el lema de este año votado y elegido por la confederación en salud mental es: “Soy como tú, aunque aun no lo sepas”, por este motivo reivindicamos que la enfermedad mental puede ocurrirle a cualquiera.

A continuación, pasamos a leer este decálogo de  reivindicaciones, demandas y peticiones que realizamos a la sociedad en general (cargos políticos, instituciones, profesionales, familiares y allegados y por supuestos a nosotros mismos- personas con enfermedad mental).

  1. La enfermedad puede venirle a cualquier persona (Hoy por mí, mañana por ti).

Una enfermedad mental puede venirle a cualquier persona, nadie está exento de que le ocurra y  muchas de esas personas pueden tener ya una enfermedad mental sin saberlo e incluso puede padecerla cualquier persona de nuestro entorno más cercano como por ejemplo: familiares, amigos etc.…La enfermedad puede aparecer por un fallecimiento de alguien cercano, perdida de un trabajo o desengaño amorosos, etc… ¿A alguien no le suena nada de esto?  Una de cada cuatro personas sufrirá a lo largo de su vida un problema relacionado con la enfermedad mental.

  1. Mira a tú alrededor, gente famosa y logros alcanzados:

Una persona que tiene una enfermedad mental quizás pueda conseguir mejores logros que una persona que no la padezca, como por ejemplo: Actores como: Catherine Z Jones, Santiago Segura o Jim Carrey. Pintores como: Vincent van Gogh, Dalí Escritores como: Tolstoi, Hemingway, Dick, Virginia Woolf Cantantes como: Britney Spears, Dani Martín, Amaia Montero.

  1. Aspecto físico, no se distingue. (No Etiquetas- El ser humano invento las etiquetas para clasificar cosas no a las personas).

Una persona con enfermedad mental no se distingue por su aspecto físico de otra que no la padezca. Por ello nunca debemos etiquetar a nadie por su apariencia o comportamiento ya que le podríamos estar haciendo mucho daño psicológico sin darnos cuenta y lo estaríamos marcando de por vida.

  1. Conóceme y luego júzgame:

A las personas con problemas de salud mental se nos considera erróneamente imprevisible, incapaz para trabajar y tomar decisiones, poco inteligentes, débiles y agresivas, estereotipos todos que no se corresponden con la realidad, (Parafraseando a Louis Van Gaal “Siempre negativo, nunca positivo), pero que influyen en las actitudes y comportamientos que los demás tienen hacia nosotros.

 

  1. Avance en el tratamiento de la enfermedad.

En los últimos años la medicina avanzado muchísimo y hay medicamentos más eficaces que han sustituido a otros más antiguos, de la misma manera que se han cerrado los antiguos Psiquiátricos, desplazándolos por centros de salud mental. En estos centros hay un minucioso seguimiento del paciente. Busco mi propia autonomía aunque, pido que cuando necesite ayuda me la preste.

6: Equiparar la enfermedad mental  a otras enfermedades:

Partimos coincidiendo en que la sociedad considera las enfermedades mentales, no como tales, sino más bien como locuras. Y en como toda enfermedad hay mayores o menores grados según el paciente. En general los legos en la materia consideran al enfermo mental como a la persona que hace muchas locuras y ya sabemos la diferencia entre ambas.

No ven a los pacientes mentales preparados para ocupar puestos de trabajo, donde con otros tipos de enfermedades más o menos similares (minusvalías), sí que son mejor valoradas, incluso en tareas o labores domésticas, considerados como trabajos no remunerados.

El enfermo mental tradicionalmente se siente infravalorado al compararse a otros enfermos, que aún padeciendo cualquier otra enfermedad menos grave, se les da más importancia. Nadie elige la enfermedad mental al igual que el resto. No se debe discriminar a los pacientes mentales.

Debemos luchar contra el auto estigma propio, es decir, el rechazo que nosotros mismos tenemos hacia nuestra propia enfermedad mental. Debemos ser conscientes y sobre todo aceptar que la enfermedad mental es como cualquier otra, solo al enfrentarnos a este auto estigma podremos aceptarnos como personas iguales al resto pero con el hándicap de esta enfermedad y luchar contra el estigma que la sociedad nos crea al separarnos de otro tipo de enfermos.

7: Sensibilizar e informar a la Sociedad sobre las Enfermedades Mentales en el  sentido humanitario:

Sabemos que las leyes se cuidan mucho sobre la discriminación a pacientes minusválidos, pero creemos que no ponen el mismo interés con los enfermos mentales. También observamos como, por ejemplo, existen organizaciones tipo la O.N.C.E. o similares que tienen muy buen respaldo. Nosotros tenemos a nuestros amigos de la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de personas con Enfermedad Mental (FAISEM), los cuales no aportan un gran apoyo y nos ayuda a recuperar nuestras vidas, pero reivindicamos mayor soporte en el área laboral para personas con enfermedad mental, que nos asesoren, ayuden y guíen para la obtención de un puesto de trabajo, de mayor o menor dificultad, según el caso, así la sociedad nos vería como personas activas y más productivas.

Necesitamos el apoyo de Medios de Comunicación para que conciencien de que el enfermo mental, en sus distintos grados, puede ser aún muy útil y una Legislación que beneficie más a las empresas por la contratación de personas con este problema. etc.

8: La Enfermedad Mental  no  tiene porqué estar relacionada con criminalidad:

Hoy en día,  todos los medios de comunicación,  nos bombardean con actos delictivos que tienden a achacarlos o relacionarlos con enfermedad mental sin embargo hay estudios estadísticos que indican que existen menos hechos delictivos por enfermos mentales que por otras causas. Se tiende a pensar que solo el hecho de padecer una enfermedad mental, implica una violencia intrínseca en la propia enfermedad, no se puede generalizar. Otra cosa, muy distinta, es que el delincuente en general aproveche, ante la Ley, como atenuante una supuesta enfermedad mental para disminuir su condena, etc.

9: Malestar entre la Sociedad sobre las personas con enfermedad mental:

La Sociedad no está concienciada de que las personas con enfermedad mental necesitan autonomía para vivir, no solo por ellas mismas sino también para tener su propia independencia familiar en muchos casos. Se supone que el enfermo mental debe siempre estar bajo tutela familiar, estatal, privada, etc. y de que sus necesidades básicas deben estar bajo una Responsabilidad externa. No piensan en que, en muchos casos, esto perjudica la autoestima propia.

Se tiende a pensar y a mal hablar sobre dichos enfermos por que tengan la oportunidad financiada (Pensiones) de valerse por ellos mismos, que en muchos casos no necesitarían si la Sociedad estudiara a este colectivo como personas capaces de aportar productividad.

Tampoco suele verse bien, en determinados casos, que este colectivo (E.M.) tenga derecho a una Cultura gratuita, asistir a actos privados o a disfrutar de instalaciones públicas gratuitamente.

¿Sabéis como se vive con aproximadamente 400 Euros?

10: Empleo y enfermedad mental. (Facilitadores y búsqueda activa de empleo).

Cualquier lacra en el Expediente Vital de una persona, supone un gran inconveniente a la hora de enfrentarse al gran reto de encontrar trabajo, si más aún nos referimos a este tipo de pacientes, que dependen muy activamente de un tratamiento médico, requiriendo la ingesta de fármacos con efectos secundarios importantes  a la hora de desarrollar puestos llamemos delicados.

Como medidas positivas vemos que es importante confiar en una buena autoestima, actuar con honradez  a la hora de que nos valoren, sobre los problemas que podrían darse en determinadas circunstancias (Cumplimiento de horarios, ausencia laboral, como superar una crisis, etc.)

Es fundamental mantener una buena relación con los compañeros, jefes, etc. Ser conscientes de nuestra responsabilidad en ese puesto, y si algo sale mal saber aportar soluciones a ello.

Por ello pensamos que la primera medida debería ser ofrecernos al Servicio Andaluz de Empleo (SAE) para constar como demandantes de empleo, hablar con familiares, amigos, conocidos, etc. con la idea de que nos ayuden en esa búsqueda, el boca a boca ayuda. Presentar Curriculums Vitae a empresas sobre nuestras actitudes y aptitud y constancia en la búsqueda:

Por último os dejamos con un este relato:

 

Mi madre me parió. A ti también.

Llore por un juguete. Tú también.

Me dio miedo la oscuridad. A ti también.

Soñé con hacer cosas. Tú también.

Me enamoré. Tú también.

Llore la pérdida de un ser querido. Tú también.

He estudiado. Tú también.

He trabajado. Tú también.

Me rechazaron de un trabajo. A ti también.

“Soy como tú, aunque no lo sepas todavía”

 

Manifiesto realizado por los usuarios del Área Gestión Sur de Córdoba y la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de personas con Enfermedad Mental (FAISEM).