un día antes

Todo sucedió un día antes del día festejado. Yo no me veía tan mal de los nervios. Ese día los profesionales y entidades tanto de agudos de Cabra como de Lucena y Puente Genil –que colaboran en la recuperación de nuestras mentes- se volcaron mucho en la preparación de algunas actividades. Con el fin de mostrar a los que están sanos cómo nos recuperábamos, qué manualidades éramos capaces de hacer. Yo fui una de las que le tocó leer delante del público. El día de antes muchos de mis compañeros me preguntaron si estaba nerviosa.

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